Este jueves 7 de junio toda la iglesia dedico un día de ayuno a nuestro Señor, nos retiramos al desierto, lejos del sonido de la civilización para concentrarnos en alabar y adorar a nuestro Dios, se organizo una pequeña fogata en la cual quemamos nuestros pedidos de oración y el Pastor José Silva Oliveira ungio con aceite a los hermanos, fue un día de mucha bendición.
