La noche del 31 de diciembre de 2008, nos reunimos en la iglesia para recibir en familia el nuevo año y declarando que “En 2009, mi familia y yo caminaremos con Cristo”.
Fue una hermosa noche en la que agradecimos a Dios por las bendiciones recibidas el 2008 y las que recibiremos durante el 2009.
Tambien participamos de la primera Santa Cena del nuevo año, y al terminar nos servimos un rico refrigerio.
